Editorial: Enfrentándonos a una pandemia por Teresita Serrano

Estamos viviendo una crisis nunca antes vista. Una pandemia, que ha traspasado todas las fronteras y afectado de manera dramática nuestra forma de vivir. Hemos tenido que refugiarnos en nuestros hogares, y asumir medidas de cuidado mutuo que para nuestra cultura han resultado radicales y difíciles de asumir. A diferencia de otras emergencias que hemos vivido como sociedad –que, por su geografía, nuestro país ha experimentado sistemáticamente– esta pandemia perdurará por largo tiempo, y tendremos que aprender a vivir con ella.

Han pasado ya ocho semanas desde que tuvimos que empezar a dictar las clases online, pese a que pareciera que han transcurrido varios meses. Hemos tenido que aprender a manejarnos en el mundo virtual y sacarle el máximo de provecho a la tecnología digital, la que se ha transformado en el modo de conectarnos. Y lo que, en otro momento, no tan remoto, podría haber parecido ciencia ficción, hoy se ha convertido en nuestra cotidianidad.

Estamos experimentando como Facultad un verdadero y profundo proceso de transformación, de cambios y de adaptación, de esos que habría sido imposible vivir con tanta intensidad si no fuera por esta crisis sanitaria. Toda nuestra comunidad, colaboradores, docentes, estudiantes e instituciones con las que trabajamos, hemos puesto a disposición de este desafío todos los recursos, especialmente humanos, para continuar con nuestra labor docente y aporte a la sociedad. Nos hemos movido con rapidez, porque sabemos que la respuesta no puede esperar: en este contexto tenemos que brindar la mejor formación posible a nuestros estudiantes para que ellos puedan a su vez desarrollar su labor profesional con excelencia y entrega, en cualquier contexto que les toque vivir.

Este trabajo colaborativo ha dado como fruto la innovación. Lo que antes hacíamos de manera presencial, hoy lo hacemos de manera digital. Hemos llevado a cabo atención psicológica individual, grupal y familiar, atención interdisciplinaria, psicodiagnóstico, acompañamiento individual de deportistas y talleres para enfrentar el estrés en confinamiento. Hemos creado material de apoyo para padres, educadores y equipos de cuidadores de pacientes con discapacidad y en riesgo, protocolo de acompañamiento para pacientes hospitalizados y profesionales de la salud en el Hospital Padre Hurtado (que incluye una serie de recomendaciones de asistencia y la provisión de dispositivos tecnológicos para que se conecten con sus familiares) y contribuido con instituciones para abordar las barreras de la conectividad y las prácticas de trabajo online.

Además hemos puesto a disposición de la comunidad, hasta hoy,  ocho seminarios online gratuitos, diez columnas de opinión y diversas recomendaciones de nuestros expertos para enfrentar el aislamiento físico, en los que hemos abordando temas contingentes y su impacto en el mundo de las relaciones familiares, en niños, niñas, adolescentes y en la pareja;  en el aprendizaje y la autoregulación emocional; en el comer excesivo como respuesta al estrés; en cómo se ve afectada la intimidad en escenarios de crisis. Y también hemos profundizado en la oportunidad para las organizaciones de vivir esta crisis como un proceso de transformación acelerada.  A estos seminarios han asistido más de 2500 personas, provenientes de distintas regiones del país y de distintas partes del mundo, quienes han agradecido estas instancias de reflexión y debate, aprovechando los beneficios de la tecnología que borra las distancias geográficas. Por otra parte,  y con el fin de llevar a cabo nuestros procesos regulares de desarrollo estudiantil, estamos habilitado la práctica internacional virtual junto a  la Universidad de Denver.

Somos conscientes de que estos meses han implicado un enorme esfuerzo de parte de estudiantes, profesores, colaboradores y egresados, para flexibilizar nuestra manera habitual de hacer las cosas y disponernos a crear y ampliar nuestras fronteras habituales, en un escenario desafiante a nivel personal, familiar y social.  Estamos seguros de que esta capacidad para aprender y enfrentar nuevos desafíos es el gran capital que tenemos como comunidad, y, nuestra forma de hacerlo, de manera colaborativa e interconectada, es nuestro sello.

Estoy convencida de que estar donde estamos hoy, es fruto de la excelencia y compromiso de toda nuestra comunidad. Quiero agradecer sinceramente a cada uno de ustedes por hacer posible lo imposible, e invitarlos a seguir motivados, a renovar día a día sus energías para enfrentar este desafío que nos permitirá seguir contribuyendo al bienestar de nuestra comunidad.

 

Teresita Serrano
Decana Psicología U. del Desarrollo