Entrevista al Dr. Thomas Andrillon, Doctor en Neurociencia Cognitiva del École Normale Supérieure (PSL Research University)

El Dr. Thomas Andrillon fue invitado por el Dr. Gabriel Reyes al Laboratorio de Ciencias Cognitivas, perteneciente al Centro de Apego y Regulación Emocional de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo. La actividad se realizó el 28 de marzo. El Doctor Andrillon y el Dr. Reyes realizaron sus Doctorados juntos en Francia.

En los últimos años, el Dr. Andrillon ha trabajado en colaboración con el Dr. Sid Kouider en el Laboratorio de Ciencias Cognitivas y Psicolingüísticas (Instituto de Ciencias Cognitivas, École Normale Supérieure, Paris, Francia) y con el Dr. Giulio Tononi en el Centro para el Sueño y la Consciencia (Universidad de Wisconsin en Madison, WI, E.E.U.U.), en torno a la siguiente temática de investigación: ¿Cómo los humanos procesan la información cuando duermen?

1.- Dr. Thomas Andrillon, cuéntenos sobre su línea de investigación, ¿A qué se ha dedicado en el último tiempo y hacia dónde se dirige su investigación en los próximos años?

R: Mi principal foco de investigación es el sueño. El sueño es un fenómeno muy extraño. Está en todas partes, no sólo en los humanos sino también en el reino animal, privándolos de su habilidad para responder a potenciales amenazas. Es muy desconcertante ver que un estado de sueño es preservado incluso cuando el ambiente parece colocar una enorme presión para no dormir: delfines no pueden parar de nadar y algunos pájaros que migran no pueden dejar de volar; pero ambos, de hecho, duermen con un hemisferio a la vez. En general, pareciera que los animales no pueden escapar del dormir.

Durante mi doctorado decidí explorar hasta qué punto los individuos que duermen se mantienen conectados al medio ambiente. Para lo anterior, usé dos enfoques: Uno fue investigar la fisiología del sueño. La fisiología del sueño es de hecho conocida principalmente gracias al modelamiento animal (principalmente en roedores y gatos); mientras el cerebro humano sueña más o menos de la misma manera que estos animales, hay algunas diferencias importantes (por ejemplo, pasamos la mitad de nuestras noches en un estado de sueño ligero que casi no existe en los roedores). […]

En esta línea, he tenido la oportunidad de acceder a datos intra-craniales en pacientes con epilepsia gracias al trabajo con equipos internacionales en E.E.U.U (Pr Tononi y Cirelli, Universidad de Wisconsin) y Israel (Pr Itzhack Fried y Dr. Yuval Nir, Universidad de Tel-Aviv). Tales datos nos permitieron investigar el sueño desde una única neurona a grabaciones de cerebro completo, aunando la brecha entre investigaciones animales y de seres humanos. Sorprendentemente, descubrimos que el sueño era más local que lo que habíamos supuesto. Esto es importante para mi investigación, ya que significa que una región del cerebro puede estar despierta mientras que el resto del cerebro duerme, permitiendo de esta manera la recuperación de procesos específicos en un contexto de sueño global.

Luego me dediqué a examinar las consecuencias funcionales de este sueño “localizado”. Junto con Sid Kouider del Ecole Normale Supérieure en Paris, mostramos que los participantes que duermen no sólo procesan la información externa de una manera compleja (por ejemplo, distinguiendo palabras relacionadas con animales de otras palabras relacionadas a objetos), sino también tales individuos son capaces de prepararse para una ejecutar una respuesta motora apropiada (e.g., mover su mano). Replicamos este resultado en múltiples maneras, concluyendo que algunas partes del sueño (e.g., durante el sueño ligero) denotan un complejo y flexible procesamiento de la información.

Por supuesto, una pregunta natural es por tanto si los individuos durante el sueño pueden aprender, al otorgarles cierto acceso a estímulos sensoriales. Nuestros experimentos muestran que los individuos durante el sueño podrían de hecho aprender, aun cuando tal aprendizaje pareciera débil e implícito por naturaleza. Más importante aún, mostramos que, en sueño profundo, ocurre lo opuesto, y ciertos tipos de memoria son suprimidas durante este estado. En efecto, la consigna es la siguiente:

¡Deberías, obviamente, pensarlo mejor dos veces antes de tratar de aprender algo durante las noches!

Los años que vienen esperemos pueda sumergirme aún más en los mecanismos involucrados en el procesamiento sensorial y en el aprendizaje durante el sueño, posiblemente a través de experimentos en animales. Por otra parte, también estoy interesando en los sueños. Pienso que comparar sueños con otros estados de introspección (i.e., mind-wandering: la mente en estado divagando) es un enfoque muy prometedor.

 

2.- Entiendo que su investigación puede ser clasificada como parte de un (sub)dominio de ciencias cognitivas: La ciencia de la consciencia. De hecho, en los últimos años usted ha publicado estudios que relacionan el procesamiento de la información durante el sueño y la consciencia en importantes revistas científicas (The Journal of Neuroscience, Nature Communications, Current Biology, Neuron, etc.) Considerando lo anterior, ¿Piensa usted que la conciencia ha cesado de estar en el territorio de la especulación filosófica y se ha convertido en material de investigación puramente científica?

R: El estudio de la consciencia ha cambiado definitivamente, ya no está fuera del alcance de la ciencia experimental. No todos los científicos estarían de acuerdo que el estudio de la consciencia es algo razonable a lo que dedicarse, pero se es cada vez más aceptado. El tiempo en el que la consciencia era una palabra tabú en los artículos científicos se acabó. El problema ahora es quizás lo opuesto. Una gran cantidad de trabajo experimental en las ciencias cognitivas se puede relacionar con la consciencia, sin embargo, el término no está bien definido lo cual a menudo causa más confusión que otra cosa.

También diría que el peligro para los investigadores es pensar que el pensamiento teórico se acabó y que podemos progresar conduciendo experimentos en todas las direcciones o si procesamos los datos de diferentes formas. Estoy de acuerdo con mi supervisor, Giulio Tononi, en el hecho que necesitamos desesperadamente una teoría de consciencia para orientar el trabajo experimental. Pero la consciencia nunca va a ser “material de investigación puramente científica”, siempre habrá soñadores que encuentren las respuestas científicas insatisfactorias y que van a tener sus propias respuestas. Esto está bien siempre y cuando las explicaciones científicas y las no científicas de la consciencia no sean consideradas a la par en debates sobre derechos y libertades individuales.

 

3.- Respecto a la ciencia de la consciencia, ¿Qué temas piensa que serán foco de investigación en los próximos años?

R: Es difícil predecir el futuro, especialmente en un campo que se mueve tan rápidamente como el estudio de la consciencia. Yo pienso que uno de los buenos avances que vienen, y pronto, es la habilidad para determinar con gran precisión si una persona está consciente en un momento dado o no. Esto tiene gran implicancia para los pacientes en estado de coma, cuyas familias están a menudo en una especie de incertidumbre. No sólo los médicos y los científicos podrán determinar si una persona está consciente pero también podrán decir que tipo de consciencia queda. Tal avance podría ser extendido a los animales o incluso a las máquinas, revolucionando quizás la manera en la que nosotros vemos el mundo y la manera en la que interactuamos con él. ¿Comerías carne si supieras como las vacas se sienten?,¿Apagarías tu computador si supieras que tiene una consciencia rudimentaria propia? Por supuesto, no estamos todavía ahí, pero las herramientas empíricas que cuantifican y describen la consciencia en los seres humanos están progresando rápidamente.

4.- Con respecto al desarrollo de su disciplina (neurociencias cognitivas), ¿Cuál es su diagnóstico con respecto a la movilidad de estudiantes a y desde laboratorios europeos?, ¿Es importante incentivar la movilidad de estudiantes para la educación de nuevos investigadores?, ¿Piensa que el CARE (UDD) debería optar a la internalización tanto en términos de doctorandos como de investigadores?

R: La internalización no es algo malo en el mundo interconectado de la ciencia. En Europa, hay una buena movilidad de estudiantes, pero esta movilidad no es igualmente compartida. Algunos Centros como Paris, Londres y grandes ciudades universitarias en E.E.U.U están muy bien conectados, pero las conexiones de ciudades o Instituciones pequeñas son menos fuertes. Personalmente, conozco más de las investigaciones realizadas en E.E.U.U o en el Reino Unido que en Francia. Otro tema es que muchos estudiantes no pueden moverse por asuntos de financiamiento. La movilidad puede tener un inmenso impacto durante la formación inicial de estudiantes (por ejemplo, moverse desde una ciudad a otra para seguir un determinado programa de Magister), pero mudarse puede ser costoso. Las pasantías por ejemplo son raramente pagadas y mientras pueden impulsar una temprana experiencia de investigación, no todos pueden costearlo. Yo tuve la oportunidad de ser apoyado por mi institución, la École Normale Supérieure para realizar investigación en el extranjero. Desearía que todos mis compañeros de estudio puedan tener la misma oportunidad. De este modo, creo que si está institución (UDD) puede permitírselo, deberían apoyar la movilidad de estudiantes incluso en etapas tempranas de su carrera. Al hacerlo, las universidades atraen talentos y movilizan estudiantes. En términos amplios, crean una red de embajadores, que en última instancia beneficiará a la Universidad.

5.- En su opinión, ¿Es factible establecer en el futuro alianzas colaborativas entre su equipo y los investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo?  

Por supuesto, esto me interesa mucho, y por lo que he visto de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo, podría representar una muy fructífera colaboración. Como dije anteriormente, el mundo de la ciencia es hoy en día un campo internacional constituido de grandes Centros. Aumentando la diversidad de interacciones entre investigadores sin duda contribuiremos a atraer nuevas ideas y encontrar nuevos enfoques para entender los misterios de nuestra mente. Espero que el Dr. Reyes y yo continuemos nuestra discusión iniciada en Santiago.

Para acceder a la entrevista en inglés ingrese aquí

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