Mauricio Espinoza analizó la relación entre maltrato infantil materno, factores genéticos y la interacción entre madres e hijos durante los primeros meses de vida.



Comprender cómo las experiencias adversas vividas durante la infancia pueden influir en las relaciones que las personas construyen con sus propios hijos fue el punto de partida de la investigación doctoral de Mauricio Fernando Espinoza Barría, estudiante de la promoción 2020 del Doctorado en Ciencias del Desarrollo y Psicopatología de la Universidad del Desarrollo (UDD).
Su tesis, titulada “Echoes of Maternal Childhood Maltreatment: The Role of a Maternal Genetic Marker in Mother-Infant Coregulation”, fue desarrollada bajo la dirección del Ph.D. Jaime Silva Concha y presentada el 30 de julio de 2026, con financiamiento de ANID y la Dirección de Investigación.
La investigación se enfocó en la coregulación madre-hijo, estudiando cómo las experiencias de maltrato infantil materno pueden relacionarse con las interacciones tempranas entre madres e hijos y qué factores podrían influir en estas trayectorias.
Experiencia y biología
Uno de los principales hallazgos fue que la historia de maltrato infantil materno no explica por sí sola las diferencias en la coregulación temprana. Los resultados sugieren que esta relación depende, en parte, de características genéticas individuales de la madre, evidenciando la compleja interacción entre experiencia y biología.
Además, se observó que una mayor coregulación temprana se asocia con menos dificultades emocionales y conductuales en los hijos.
Para abordar estas preguntas, la investigación combinó la observación y codificación de interacciones madre-infante, registros fisiológicos y análisis genéticos.
“Las experiencias adversas no determinan inevitablemente el futuro de una persona. Comprender mejor los procesos tempranos que pueden afectar o interrumpir ese riesgo podría orientar intervenciones más oportunas para apoyar a niños y familias”, enfatiza Espinoza.
Una investigación con proyección internacional
Durante su formación doctoral, el investigador realizó una pasantía en Columbia University, donde fortaleció su formación metodológica y estableció colaboraciones internacionales que continúan hasta hoy. Asimismo, presentó parte de los resultados de su investigación en el congreso de la International Society for Developmental Psychobiology (ISDP), realizado en Chicago, Estados Unidos.
Para Espinoza, “este trabajo representa el inicio de una línea de investigación orientada no solo a comprender cómo el riesgo puede transmitirse entre generaciones, sino también a identificar los factores que favorecen la resiliencia y la construcción de relaciones más saludables”.
De esta manera, su investigación aporta al estudio del desarrollo infantil y la salud mental, fortaleciendo la generación de evidencia sobre los procesos que pueden contribuir a interrumpir ciclos de riesgo y favorecer trayectorias de desarrollo positivas.

