

El Dr. Francisco Ceric, Director del Doctorado en Ciencias del Desarrollo y Psicopatología (DCDP) y Profesor Titular de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo, se adjudicó un proyecto Fondecyt Regular 2026 orientado a comprender el rol de las emociones en el funcionamiento cognitivo durante el envejecimiento.
La investigación busca comprender cómo las emociones influyen en el funcionamiento cognitivo y la actividad cerebral de las personas mayores, especialmente en habilidades como la memoria, la concentración y la capacidad de adaptarse a distintas situaciones, comparando estos resultados con adultos de menor edad.
El proyecto busca recopilar medidas conductuales y registros de actividad cerebral mediante electroencefalografía (EEG/ERP), para analizar mecanismos que explican cómo cambia el procesamiento cognitivo con la edad.

“Este hito consolida una línea programática de investigación en la intersección entre emoción, cognición y envejecimiento, con un enfoque multinivel que permite comprender no solo qué cambia, sino cómo cambian los procesos cerebrales”, señala el Dr. Ceric.
La investigación aportará conocimiento sobre cómo las emociones podrían ayudar a mantener un buen funcionamiento cognitivo y cerebral durante el envejecimiento. Además, sus resultados podrían contribuir al desarrollo de estrategias y herramientas que promuevan un envejecimiento mental más saludable.
Además de su impacto científico, el proyecto contempla acciones de difusión académica y territorial desde la sede Concepción de la UDD, incluyendo charlas, participación en congresos y publicaciones científicas, fortaleciendo la visibilidad de la Facultad en temáticas de envejecimiento y bienestar.
En esta línea, el Dr. Ceric presentó su proyecto en el seminario de longevidad de la UDD, a través de la charla “Envejecer mejor: cómo la emoción modula el funcionamiento cognitivo”, instancia en la que compartió avances y reflexiones vinculadas a esta línea de investigación.
El desarrollo de esta investigación adquiere especial relevancia en el contexto del acelerado envejecimiento de la población, tanto en Chile como a nivel mundial. El aumento sostenido de la esperanza de vida plantea importantes desafíos para la salud pública y el bienestar social, particularmente en relación con el deterioro cognitivo asociado a la edad.
En este escenario, comprender los factores emocionales que podrían contribuir a preservar funciones cognitivas y cerebrales resulta clave para promover un envejecimiento más saludable, autónomo y con mejor calidad de vida, aportando evidencia científica con potencial impacto en políticas, estrategias de prevención e intervenciones orientadas a las personas mayores.