El proyecto del Laboratorio de Convivencia del Instituto de Bienestar Socioemocional (IBEM) de la Universidad del Desarrollo integró actividades para fortalecer 12 habilidades socioemocionales en estudiantes de 5.º a 8.º básico, articulando investigación aplicada, formación profesional y vinculación con comunidades educativas.
El desarrollo de habilidades socioemocionales es un componente relevante para el bienestar de las comunidades educativas. En este contexto, el Laboratorio de Convivencia del Instituto de Bienestar Socioemocional (IBEM) de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo (UDD) desarrolló el proyecto Promoción de Habilidades Socioemocionales en las aulas desde el Modelo de Covitalidad, una iniciativa orientada a incorporar estrategias de aprendizaje socioemocional en el contexto escolar.
Liderado por la Dra. Ana María Espinoza y el Dr. Jorge Varela, y financiado por la Dirección de Desarrollo y Transferencia del Conocimiento de la UDD, el proyecto tuvo como objetivo implementar y evaluar actividades para promover 12 habilidades socioemocionales en estudiantes de 5.º a 8.º básico, integrándolas en los objetivos de aprendizaje de distintas asignaturas.
Las actividades fueron diseñadas por especialistas en educación, considerando conocimientos pedagógicos y disciplinares, junto con la experiencia acumulada por el equipo en proyectos anteriores. Este enfoque permitió abordar el desarrollo socioemocional desde el trabajo cotidiano en el aula, vinculándolo con los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Durante 2025, el proyecto se implementó en tres establecimientos del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Barrancas: la Escuela El Salitre, la Escuela Ignacio Carrera Pinto y la Escuela Sargento Candelaria. La iniciativa contó con la participación de docentes y el apoyo de estudiantes de Psicología de la Universidad del Desarrollo que realizaban sus prácticas profesionales en estos establecimientos.
El proceso contempló una instancia de revisión de resultados y diálogo con representantes de las comunidades educativas y del SLEP, liderada por la Dra. Ana María Espinoza, investigadora del IBEM. Este espacio permitió identificar dimensiones socioemocionales que requieren mayor atención y recoger aprendizajes relevantes para futuras intervenciones.
Para la Dra. Ana María Espinoza, la experiencia refleja la articulación entre investigación, formación y vinculación con el medio, tres ámbitos centrales del quehacer de la Facultad de Psicología UDD. “El proyecto permitió transferir conocimiento generado desde el Laboratorio de Convivencia a contextos educativos reales, fortalecer la colaboración con establecimientos del territorio y, al mismo tiempo, ofrecer a estudiantes de Psicología experiencias de aprendizaje vinculadas al trabajo directo con comunidades educativas”, destacó la investigadora.
Entre los aprendizajes del proyecto destaca la importancia de incorporar una perspectiva de género en el diseño y la implementación de programas de promoción de habilidades socioemocionales.
Los resultados identificaron niveles especialmente disminuidos en la dimensión «Creencia en sí mismo/a» entre las niñas participantes. Este hallazgo releva la necesidad de prestar atención a los recursos socioemocionales vinculados con la confianza, la persistencia y el afrontamiento de desafíos, particularmente en las estudiantes mujeres.
Estos antecedentes aportan elementos para orientar futuras investigaciones e intervenciones, considerando las necesidades de las comunidades educativas y la importancia de diseñar estrategias pertinentes para sus contextos.
La experiencia del Modelo de Covitalidad refleja el aporte de la investigación aplicada al desarrollo de iniciativas que conectan el conocimiento científico con los desafíos de la educación escolar. Asimismo, evidencia el valor de la colaboración entre universidades, docentes y establecimientos educacionales para fortalecer el bienestar socioemocional desde una perspectiva contextualizada.
A través del trabajo de sus equipos de investigación, el Instituto de Bienestar Socioemocional de la Universidad del Desarrollo contribuye a generar conocimiento y experiencias que permiten comprender los desafíos socioemocionales en contextos educativos y explorar nuevas oportunidades para promover el bienestar de estudiantes y comunidades escolares.


