


En un contexto laboral marcado por la incertidumbre, la aceleración digital y los desafíos intergeneracionales, el psicólogo e investigador Dr. Jaime Silva Concha realizó la masterclass “Estilos socioemocionales: emociones y cambio en las organizaciones contemporáneas”, dirigida a equipos de Coca-Cola Andina.
La instancia abordó un tema central para las organizaciones actuales, el rol de las emociones como motor del comportamiento humano en el trabajo. Lejos de entenderlas como un problema a controlar, la charla dirigida por el Director del Instituto de Bienestar Socioemocional (IBEM) planteó que las emociones son señales fundamentales que expresan necesidades psicológicas básicas, especialmente de conexión y seguridad.
Cuando estas no son satisfechas, emergen fenómenos como el desgaste emocional, la desmotivación, los conflictos y la dificultad para adaptarse al cambio. Uno de los ejes centrales fue el modelo de estilos socioemocionales, que explica por qué las personas reaccionan de manera distinta ante la presión, la autoridad o la incertidumbre.
Mientras algunos tienden a inhibir su malestar, otros responden con mayor intensidad emocional o necesidad de control. Estos patrones, según se expuso, se desarrollan tempranamente y se manifiestan con fuerza en el entorno laboral adulto.
La masterclass también incorporó evidencia científica y estudios realizados en Chile, mostrando cómo estos estilos no solo influyen en la conducta observable, sino también en la respuesta fisiológica al estrés. Un hallazgo relevante es la brecha que muchas veces existe entre lo que el cuerpo experimenta y lo que la persona logra reconocer conscientemente.
Otro punto destacado fue el análisis de las diferencias generacionales. Se discutieron los contrastes entre Gen X, Millennials y Gen Z, observándose una tendencia hacia una mayor reactividad emocional y menor tolerancia al esfuerzo mental sostenido en las generaciones más jóvenes, en un contexto altamente influido por la hiperestimulación digital.
Por último, la exposición abordó fenómenos contemporáneos como la dispersión atencional, la dependencia tecnológica y la disminución del pensamiento profundo, vinculándolos con impactos en la autonomía, la toma de decisiones y el bienestar laboral.
UN MENSAJE CLARO PARA LAS ORGANIZACIONES
El mensaje central de la jornada fue contundente para comprender cómo funcionan las emociones, y cómo se regulan en distintos contextos y generaciones. Además, en afirmó que es clave para construir culturas organizacionales más saludables, equipos más conscientes y liderazgos más efectivos.
La actividad se realizó en formato presencial, con una duración de 1 hora y 15 minutos, incluyendo un espacio de preguntas, y forma parte de las iniciativas de desarrollo organizacional orientadas a fortalecer el bienestar y la adaptación al cambio en entornos laborales complejos.


