{"id":434,"date":"2015-05-08T11:06:49","date_gmt":"2015-05-08T14:06:49","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologia.udd.cl\/utp\/?p=434"},"modified":"2015-05-08T13:48:40","modified_gmt":"2015-05-08T16:48:40","slug":"violencia-en-las-primeras-relaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/noticias\/2015\/05\/08\/violencia-en-las-primeras-relaciones\/","title":{"rendered":"[Opini\u00f3n] Violencia en las primeras relaciones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/psicologia.udd.cl\/utp\/files\/2013\/07\/IMG_4660.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-306 alignleft\" alt=\"IMG_4660\" src=\"http:\/\/psicologia.udd.cl\/utp\/files\/2013\/07\/IMG_4660-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/files\/2013\/07\/IMG_4660-150x150.jpg 150w, https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/files\/2013\/07\/IMG_4660-62x62.jpg 62w, https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/files\/2013\/07\/IMG_4660-300x300.jpg 300w, https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/files\/2013\/07\/IMG_4660-126x126.jpg 126w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Maria Elisa Molina.<\/strong><br \/>\n<strong> PhD en psicolog\u00eda.<\/strong><br \/>\n<strong> Unidad de Investigaci\u00f3n en Terapia de Parejas.<\/strong><br \/>\n<strong> Facultad de Psicolog\u00eda.<\/strong><br \/>\n<strong> Universidad del Desarrollo.<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo del \u00faltimo siglo, en la cultura occidental, las relaciones de pareja y amorosas han experimentado cambios dram\u00e1ticos desde la invenci\u00f3n de los m\u00e9todos anticonceptivos, a mediados del siglo XX, los que otorgan a la sexualidad una funci\u00f3n diferente de la puramente reproductiva. Este acontecimiento situ\u00f3 a las parejas en nuevos contextos y frente a nuevos prop\u00f3sitos m\u00e1s all\u00e1 de la crianza y los hijos. Con mayor acento en su car\u00e1cter como experiencia humana, la relaci\u00f3n amorosa va teniendo un sentido en s\u00ed misma y un efecto preponderante en el bienestar de las personas al ser considerada como fuente de las satisfacciones de necesidades fundamentales de afecto, contenci\u00f3n, protecci\u00f3n, esparcimiento, placer, valoraci\u00f3n, apoyo a la autoestima y desarrollo del s\u00ed mismo. Por su parte, la sexualidad como una dimensi\u00f3n esencial de las relaciones amorosas, ha mostrado importantes transformaciones hacia una flexibilizaci\u00f3n y liberalizaci\u00f3n de sus expresiones, lo que se traduce en el inicio m\u00e1s temprano de la vida sexual en la adolescencia, la disminuci\u00f3n de los tab\u00faes y la apertura en los espacios sociales. Es as\u00ed como las nuevas generaciones est\u00e1n transformando los modos de vivir la pareja y la sexualidad en una mutaci\u00f3n acelerada de nuevos patrones y regulaciones que desaf\u00edan los hallazgos y los estudios m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p>En este contexto surge el tema de las primeras relaciones amorosas, como objeto de inter\u00e9s, de estudio y atenci\u00f3n, hacia su regulaci\u00f3n en la convivencia social. En el contexto se\u00f1alado, esta relaciones, denominadas pololeo, noviazgo o \u00abandantes\u00bb (Chile), cumplen una funci\u00f3n significativa en el desarrollo humano en la transici\u00f3n hacia la adultez y al mismo tiempo constituyen riesgos que es necesario prevenir. Uno de esos riesgos es que el contexto de una relaci\u00f3n de alto compromiso emocional es, al mismo tiempo, un escenario en el cual pueden emerger diferentes tipos de da\u00f1o tanto psicol\u00f3gico como f\u00edsico y sexual.<\/p>\n<p><strong>Relaciones tempranas como transici\u00f3n a la adultez<\/strong><\/p>\n<p>Las primeras relaciones amorosas en el desarrollo humano pueden ser comprendidas a partir de dimensiones psicol\u00f3gicas fundamentales en la vida como son el fen\u00f3meno del apego; la diferenciaci\u00f3n de la familia de origen; el desarrollo de la identidad, el desarrollo de la intimidad y la permanente b\u00fasqueda y generaci\u00f3n de sentido en la vida.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de apego constituye la vinculaci\u00f3n afectiva m\u00e1s significativa de la vida, la cual se produce con las figuras protectoras, generalmente los padres, desde los primeros momentos de nuestra existencia. Este es un sistema psico-biol\u00f3gico innato que se orienta a la b\u00fasqueda de proximidad con las figuras significativas demandando de \u00e9stos su disponibilidad, responsividad y disposici\u00f3n al apoyo especialmente en los momentos en que se experimenta amenaza y vulnerabilidad. Estas respuestas permiten relacionarse con un entorno que se percibe seguro, con curiosidad en la exploraci\u00f3n del mundo y relaciones gratificantes y efectivas. En las relaciones de pareja emergen nuevas figuras de apego, siendo los miembros de la pareja referencias rec\u00edprocas para la protecci\u00f3n y apoyo en los momentos de vulnerabilidad de cada cual.<\/p>\n<p>La adolescencia es una etapa significativa en relaci\u00f3n a desarrollar la identidad lo que implica llevar adelante el proceso de diferenciaci\u00f3n. Esto apunta a sostener el balance entre la experiencia de pertenencia a la familia de origen y de individuaci\u00f3n como una persona \u00fanica. La pertenencia llevada a su extremo implica dependencia y fusi\u00f3n, mientras que la sola individuaci\u00f3n puede llevar al desapego, incluso al corte emocional. En este proceso se produce la diferenciaci\u00f3n del s\u00ed mismo que comprende la capacidad para distinguir los pensamientos y sentimientos propios y de los otros y para guiarse por los propias necesidades, pensamientos y emociones. Desde la perspectiva de la familia se desarrolla un proceso de proyecci\u00f3n familiar, o transmisi\u00f3n multigeneracional, que implica que tanto los valores, las creencias como los conflictos parentales son proyectados a los hijos. Asimismo, cada familia en diferente grado vive la influencia a sus miembros de un funcionamiento emocional e intelectual compartido o com\u00fan. En este sentido, muchas de los problemas de las personas pueden corresponder a la expresi\u00f3n de v\u00ednculos emocionales no resueltos con la familia de origen. La fusi\u00f3n y falta de diferenciaci\u00f3n en la familia de origen restringe el logro de autonom\u00eda y la capacidad para regular la ansiedad y el stress. La b\u00fasqueda de pareja en consecuencia, tiene una funci\u00f3n importante hacia el desarrollo de s\u00ed mismo, el logro de autonom\u00eda y la construcci\u00f3n de la propia identidad.<\/p>\n<p>En la medida que la identidad se va desarrollando es posible construir intimidad con una pareja. Esto implica que se es capaz de entrar en el mundo mental de la pareja: Ah\u00ed se dialoga, se escucha, se comparte, se compara. Este proceso requiere de amplitud, en el sentido que el espectro de lo compartido abarca diversos \u00e1mbitos de la vida personal. Por otra parte comprende una actitud de apertura de cada miembro de la pareja al otro, implica profundidad y prominencia en lo compartido.<\/p>\n<p>La pareja como fuente de espejamiento de s\u00ed mismo en el otro y de protecci\u00f3n rec\u00edproca, en un intercambio \u00edntimo y apertura del mundo personal de cada miembro al otro, permite el desarrollo de la identidad individual y de un \u201cnosotros\u201d de parejas, lo que colabora significativamente a la construcci\u00f3n de sentido de la propia existencia.<\/p>\n<p><strong>Dilemas de la adolescencia en sus relaciones amorosas<\/strong><\/p>\n<p>Las primeras relaciones amorosas conjuntamente con otras instancias de la vida adolescente conllevan el enfrentamiento de ciertos dilemas como es la necesidad de tomar decisiones en los planos de la sexualidad, la intimidad y el amor rom\u00e1ntico. La sexualidad puede ser vivida o no dentro de una relaci\u00f3n \u00edntima, la intimidad puede ser vivida o no en el contexto de una relaci\u00f3n rom\u00e1ntica y amorosa. Estas decisiones incidir\u00e1n en el grado de compromiso de cada miembro de la pareja y de exposici\u00f3n de sus vulnerabilidades en la relaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en el grado de intensidad y plenitud con que se vive la relaci\u00f3n cuando \u00e9sta se da en un contexto de pasi\u00f3n amorosa. Es en el contexto de una relaci\u00f3n de confianza y cuidado mutuo donde la pasi\u00f3n amorosa favorecer\u00e1 la construcci\u00f3n de una relaci\u00f3n sana y gratificante.<\/p>\n<p>Este dilema que enfrentan los adolescentes en cuanto a c\u00f3mo relacionarse con sus primeras parejas responde y conlleva muchas veces a la manifestaci\u00f3n de comportamientos violentos que surgen de y al mismo tiempo amenazan el compromiso y la intimidad. Estas manifestaciones que pueden ser en \u00e1mbitos tanto f\u00edsico, sexual como psicol\u00f3gico pueden comprender acciones de control hacia la pareja, vigilancia, presi\u00f3n hacia el aislamiento social del otro o de ambos, hacia conductas no deseadas para satisfacer deseos sexuales o de otro tipo, celos exagerados, descalificaciones, manipulaci\u00f3n emocional, amenazas, entre otras conductas. La violencia en estas parejas, tiene caracter\u00edsticas similares a la violencia en parejas de adultos convivientes y casados, como son el secreto, el abuso de poder y el sometimiento, y por otra parte presenta caracter\u00edsticas no comparables con los adultos, que la transforman en un problema de dif\u00edcil manejo. Esto principalmente por la falta de formalizaci\u00f3n de estas relaciones y quedar fuera del \u00e1mbito del resguardo familiar.<\/p>\n<p><strong>Riesgos invisibles<\/strong><\/p>\n<p>Esa falta de visibilidad del problema tambi\u00e9n afecta a los propios j\u00f3venes quienes creen que la violencia en la pareja es un tema de las relaciones adultas y, especialmente las v\u00edctimas, no se forman ni preparan para pesquisar a tiempo esta realidad. No hay conciencia de riesgo, lo que los hace m\u00e1s vulnerables. Es as\u00ed que se trata de un riesgo muchas veces invisible, lo que se sustenta en diferentes mitos. Uno de ellos es la percepci\u00f3n que los adolescentes se encuentran m\u00e1s protegidos en cuanto a que son m\u00e1s permeables a las transformaciones culturales y a la valoraci\u00f3n de la equidad en las relaciones de pareja. No obstante, a\u00fan cuando hay cambios en los roles, los estereotipos de g\u00e9nero se mantienen particularmente en las din\u00e1micas violentas. Otro mito que explica la invisibilidad de los riesgos se refiere a la patologizaci\u00f3n del fen\u00f3meno de la violencia, bajo el supuesto que la enfermedad o el consumo de drogas o alcohol explica la falla en el control de los impulsos. Estas consideraciones adem\u00e1s conllevan a restar responsabilidad a los agresores cuando ocurren incidentes violentos. Una fuente importante de invisibilizaci\u00f3n de la violencia es la falta de conciencia de \u00e9sta por las v\u00edctimas, quienes tienden a no considerar lo que vivencian como da\u00f1o, toleran el trato bajo el argumento de estar enamorados o enamoradas, no lo aceptan por la esperanza que su pareja cambie, no lo denuncian por verg\u00fcenza o por desinformaci\u00f3n y por \u00faltimos por miedo a las represalias.<\/p>\n<p>Lo anterior configura un espectro de la relaciones amorosas temprana de alto riesgo, por cuanto en la medida que se producen relaciones violentas en esta etapa, con mayor probabilidad esa violencia s\u00f3lo se agravar\u00e1 en la etapa adulta, en la convivencia o el matrimonio.<\/p>\n<p>La explicaciones a este fen\u00f3meno provienen de diferentes fuentes siendo una de ellas la sociedad patriarcal que llevar\u00eda a una normalizaci\u00f3n de las relaciones de poder y dominaci\u00f3n. Sin embrago la violencia afecta a ambos g\u00e9neros y tiene sus bases tanto en la cultura, en el desarrollo individual de los miembros de la pareja, como en las din\u00e1micas relacionales y la interacci\u00f3n que se produce en cada pareja.<\/p>\n<p>Implicancias para la prevenci\u00f3n o reparaci\u00f3n<br \/>\nUn principio central en la convivencia de la pareja es que \u00e1sta contribuya a establecer el valor de la existencia personal de cada uno de sus miembros. Eso implica que cada uno tiene visibilidad psicol\u00f3gica, es decir en relaci\u00f3n a sus necesidades, deseos y opiniones y es garantizada la legitimidad de sus ideas, pensamientos, emociones y sentimientos.<\/p>\n<p>Cuando estos principios son puestos en riesgo, la relaci\u00f3n se afecta, probablemente frente a temores de uno o ambos de ser amenazado en su integridad, de ser abandonado, ante la percepci\u00f3n de falta de valor personal o de incapacidad para desplegarse como una persona eficaz, competente, con reciedumbre y potencia. Estas vivencias que pueden ser vividas con gran impacto emocional se asocian a experiencias de humillaci\u00f3n que a menudo son atribuidas a la respuesta de la pareja y son expresadas en forma de comportamientos que buscan restituir una vivencia de da\u00f1o o deshonra.<\/p>\n<p>La compleja din\u00e1mica de estas situaciones obliga a tomar acciones desde poner t\u00e9rmino a las relaciones pero adem\u00e1s buscar comprender los complejos mecanismos por los cuales cada uno de los miembros de la pareja fueron llevados a este tipo de interacci\u00f3n tanto desde quien la ejerce como desde quien la recibe.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del seminario \u00abViolencia en el pololeo\u00bb organizado por la Facultad de Psicolog\u00eda junto a otras facultades de la UDD, la doctora en psicolog\u00eda y sub-directora de la Unidad de Investigaci\u00f3n en Terapia de Parejas (UTP), Mar\u00eda Elisa Molina, escribi\u00f3 una columna sobre lo que conllevan las primeras relaciones de pareja.<\/p>\n","protected":false},"author":36,"featured_media":437,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-434","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"featured_image_url":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/files\/2015\/05\/adolescentes-enamorados.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=434"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":454,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/434\/revisions\/454"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/media\/437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologia.udd.cl\/unir\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}