La escuela como factor protector de violencia en niños y adolescentes fue tema principal de Seminario Internacional en Concepción

La Dra. Dorothy Espelage, investigadora estadounidense con años de experiencia en la materia encabezó la actividad, junto a otros expertos, quienes además destacaron la labor de los profesores, todo esto, basándose en las realidades de Chile y Estados Unidos.

Con las palabras del Director de la Carrera de Psicología Concepción, Fernando Reyes, se dio inicio al ‘Seminario: Factores protectores de la violencia en niñas, niños y adolescentes, desde el contexto escolar y la sala de clases’ actividad que contó con evidencias científicas en torno al ambiente escolar y las conductas violentas en los jóvenes, y que fue organizada por la Facultad de Psicología y su Centro de Investigación y Mejoramiento de la Educación, CIME.

En la instancia, que recibió más de un centenar de asistentes, participaron la destacada Dra. Dorothy Espelage, docente de Psicología de la Universidad de Florida (USA) y Ph.D en Psicología de Consejería de la Universidad de Indiana, quien fue acompañada por los investigadores Dra. Mariavictoria Benavente y el Dr. Jorge Varela.

“Las variables sobre el bienestar dentro del clima escolar son muy subjetivas en la adolescencia”,  fue parte de lo comentado por la Dra. Mariavictoria Benavente, quien inició la jornada de exposiciones con la presentación titulada: “Clima escolar y satisfacción global con la vida”. La docente investigadora del Centro de Estudios en Bienestar y Convivencia Social UDD – CEBCS,  presentó una investigación realizada a un grupo de estudiantes sobre cuán satisfechos se encuentran con la comunidad escolar.

Cabe destacar que el estudio fue realizado a adolescentes de colegios particulares, subvencionados y municipales de la zona, donde las preguntas tenían relación con el rendimiento escolar, el reglamento institucional, los profesores y sus compañeros.

Entre las conclusiones de su estudio, la psicóloga se encontró con que los estudiantes están más satisfechos con la relación que tienen con sus compañeros y menos satisfechos con su rendimiento escolar. “Durante la adolescencia, el grupo de pares es muy importante para mantener un buen clima escolar y fortalecer el desarrollo integral de los estudiantes”, comentó Benavente.

Por su parte el investigador docente del CIME y CEBCS de la Facultad de Psicología UDD, el Dr. Jorge Varela,  se refirió en detalle a la “convivencia escolar” o como él prefiere llamar “clima escolar”, que se refiere a cómo los estudiantes deciden convivir o existir dentro del colegio. En su presentación realizó cuatro distinciones: Seguridad, Enseñanza-Aprendizaje, Relaciones Interpersonales y Ambiente Escolar.

Uno de los puntos importantes que destacó el psicólogo, es en relación con el apoyo docente y que los profesores pueden fortalecer factores como la retroalimentación y el aprender de los errores. “Las relaciones que pueden generar los alumnos y los profes son altamente positivas para un buen aprendizaje”, expresó el docente.

Varela enfatizó que la escuela sí puede hacer la diferencia sobre todo para disminuir los niveles de violencia en las escuelas. La “escala de bienestar subjetivo” que mostró el docente dice que: un alto involucramiento escolar, genera menos niños antisociales y viceversa.

Después de un receso, la investigadora internacional Dorothy Espelage fue quien finalizó este encuentro, cuya primera frase fue que en su país (EE. UU) tienen mucho trabajo que hacer en el tema del bullying y que este trae consigo consecuencias a largo plazo. “Si no detenemos las conductas violentas en la infancia, cuando estos niños sean grandes tendrán problemas de ansiedad, depresión y frustración”, enfatizó la doctora.

La docente dijo que el problema no es del individuo sino de la escuela que promueve estas conductas- “Hay que entrenar a los maestros para que creen un buen ambiente escolar”- para la investigadora esta situación se tiene que ver desde el punto de vista de los adultos y la sociedad.

Algo que llamó la atención de Espelage fueron los altos índices de homofobia que existen en nuestro país, tasas similares a las que hay en EE. UU. “Debemos enseñar a los niños a no expandir rumores, ni imitar modelos homofóbicos que tu propio país impone”, afirmó la docente.

En conclusión, la investigadora expresó que los programas preventivos reducen el bullying, pero que lo más importante para acabar con la violencia en los adolescentes es el apoyo que los profesores te pueden brindar y los valores que te enseñan desde la casa.

 

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