¿Debe el trabajo ser fuente de felicidad?- Daniel Soto

Esta columna de opinión se enmarca en la actividad organizada por la Facultad de Psicología UDD y la consultora Japiworks, que se realizará el próximo 6 de septiembre en Concepción.

Daniel Soto TorresDaniel Soto Torres
Director Magister en Desarrollo Organizacional y Recursos Humanos (MDO)
Facultad de Psicología
UDD

“Hay quienes creen posible hablar de felicidad en el trabajo, con más o menos matices. Y están los escépticos de que sea posible o justo pedir a las organizaciones tamaña responsabilidad.
Entre estos enfoques hay variantes. Lo relevante es cuánto estamos dispuestos a conversar sobre este asunto. Creemos que sí se puede hablar de ello, porque hay al menos cuatro razones que lo hacen recomendable.

Las empresas tienen que acercarse rápido a lo que la sociedad piensa y discute.

Lo que en Ciencias Sociales llamamos discursos, o que identificamos como tendencias culturales, es el mar en que navegan las organizaciones. Cuando un tema se vuelve colectivo (¡cuánto ayuda a eso las redes sociales y los medios masivos!) ya no se puede declarar “no comentable”. Las organizaciones han aprendido con mucha turbación que lo importante es lo que sus grupos de interés consideran así, no las necesidades de administración o el giro de la empresa. Y la felicidad ya es un tema a nivel social.

No importan las distinciones conceptuales y los refinamientos metodológicos. ¿Jaque a la academia?

Poco importa la denominación específica: felicidad, well being, clima laboral, bienestar, wellness, satisfacción o engagement. Los especialistas sabemos que esos conceptos son diferentes. Lo relevante es que para la mayoría significan algo positivo, anhelado y motivante. ¿Podemos esperar tener acuerdos académicos para actuar? Por cierto que no. El mundo organizativo es tan dinámico que no ha esperado la pureza conceptual o de método para buscar estos ideales.

Ya sabemos de qué trata la felicidad en el trabajo. No es ciencia avanzada… es simple humanidad.

Una reciente encuesta de la consultora británica Japiworks identificaba cinco impulsores de felicidad laboral en Chile: la calidad de las relaciones con compañeros de trabajo, el trato justo en remuneración y equilibro trabajo – familia, la autonomía para tomar decisiones, la posibilidad de crear y el sentido del trabajo (tener una razón de fondo para hacerlo). ¿Algo nuevo?. Por cierto que no. Lo desafiante es equilibrar estas necesidades humanas con la realidad compleja de las organizaciones en sociedades plurales y globalizadas, en mercados muy turbulentos.

La felicidad favorece la innovación en las organizaciones y apoya los resultados. 

Sobre esto no hay mucho debate. Los estados de positividad son gatillantes de desarrollo organizativo porque éste requiere disposición a los riesgos y ambientes de buen humor y contención. La innovación y el desarrollo organizacional tienen más que ver con afectos que con jerarquías y normas lógicas de funcionamiento.

Nuestro conversatorio del martes 06 de septiembre permitirá conocer de primera fuente datos recientes y la experiencia de la consultora JapiWorks sobre felicidad en el trabajo en Chile. Más información acá.

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