Sexualidad y pareja en los tiempos de hoy fue tema de clase magistral en Pregrado

La clase fue realizada por la necesidad planteada por los propios estudiantes, quienes presentaron interés por la temática.

Las psicólogas clínicas Viviana Sosman y Macarena López fueron las encargadas de realizar la clase magistral titulada “Sexualidad y pareja en los tiempos de hoy”, ocasión en la que plantearon el desarrollo psicosexual en sus distintas etapas de vida y el proceso que involucra la constitución de la pareja.

Según Viviana Sosman, la sexualidad es fundante para nosotros como seres humanos y para nuestra identidad. Además, es un proceso que nace en la infancia y se va desarrollando hasta la vejez, la cual puede ir mejorando y cambiando en las distintas etapas de la vida, y que va adquiriendo distintos matices.

“La sexualidad es reproductiva, es erótica porque tiene que ver con la excitación sexual, y después surge el deseo. Por eso en la etapa de la adolescencia es muy importante quién sea esa persona con quién poder interactuar y poder dar curso a nuestros impulsos, y poco a poco vamos orientándonos a quién queremos que sea esa persona con la que nos relacionamos tanto emocionalmente como eróticamente”, especificó la psicóloga.

No obstante, pese a que la sexualidad puede ser una fuente de realización, también puede ser una experiencia violenta, en el sentido de que la persona se puede ver forzada a hacer algo que no quiere o sentirse no entendida. “Hay que manejarlo para que sea una experiencia gratificante, interesante o atractiva. No hay que hacerlo por el otro, el acto de amor puede ser ‘el te espero o te acompaño’. La sexualidad no es sólo coito sino la interacción desde lo erótico”, afirma Viviana.

La profesional explicó que en las primeras manifestaciones de la sexualidad surgen los inicios de la oralidad, la cercanía, la sensualidad y la sensorialidad, y posteriormente se busca permanentemente ese encuentro con el otro y se reencuentra esta primera etapa de interacción con la madre, la cual es fundante, pues es lo que se busca al estar en pareja.

Duelo, renuncia e identificación.

Viviana se refirió en la clase a los duelos, el cual es importante porque tiene que ver con las renuncias. “Vamos a ver que a veces a la pareja tenemos que renunciar porque no es lo que queríamos, la pareja es como ella es, y no como la habíamos imaginado” señala la psicóloga.

Y es por ello que el complejo de Edipo es importante, pues se relaciona con cómo se logra la identificación. La profesional explica que “en el Edipo va a aparecer el primer amor por ese objeto amado, en el caso del hombre tiene que renunciar a que la mamá no es de él y eso duele. Los niños se dan cuenta de que hay una renuncia, que hay un dolor. Se van dando cuenta de eso y se va instalando el Edipo, la renuncia y el tema de las identificaciones”.

Después viene la etapa de la latencia, donde está presente lo cognitivo, y luego en la pubertad empiezan a aparecer una serie de cambios corporales. La adolescencia tiene relación con todo lo psicológico, y aquí surge un deseo de conocer el cuerpo, de desarrollar el cuerpo para elegir al objeto ya en persona, con quien se pueda desarrollar el erotismo, y donde se pueda dar cabida a esa parte de la vida tan importante que es la constitución de pareja.

Asimismo, la profesional explicó las distintas etapas de la adolescencia, donde se encuentran la etapa temprana o puberal, la etapa nuclear, y la juvenil o tardía. También habló sobre algunas temáticas importantes, como lo son la masturbación, el internet, la pornografía, la homosexualidad y las confusiones.

Por su parte, la psicóloga Mónica López se refirió la evolución que ha sufrido la cultura, las parejas y las teorías psicológicas. “Hay una caída de los ideales universales, pero persiste el ideal de amor (…) Hoy tenemos distintos tipos de parejas, de familia y no sólo en la constitución sexual, sino en el proyecto de duración, en lo que se aspire o en lo que se comparte”, aseguró.

Igualmente, mencionó los distintos procesos de las parejas: enamoramiento, desenamoramiento y la pareja madura.

El enamoramiento es una etapa de gran erotismo, donde el imaginario nuestro se enciende (…) El estado mental del enamoramiento es similar a la alucinación, a la hipnosis, sueño y adicción (…) El enamoramiento también va a despertar el amor o el déficit según nuestras relaciones anteriores y vamos a llegar a este flechazo de eros con lo que somos, con el nivel de salud mental que tenemos y con el nivel de diferenciación que cada persona puede alcanzar, donde la diferenciación va a ser central”, explica.

Es por ello, que la profesional señala que en esta etapa las parejas comienzan a formar un vínculo, un modelado recíproco, y se va armando una trama interfantasmal, donde se entrelazan las fantasías y convergencias, hasta que uno de los dos cambia o crece y esa fantasía empieza a tambalear. Es así que surge el desnamoramiento.

“Toda esta ilusión viene con la desilusión, si nos enamoramos desde la ilusión es nuestra desilusión, yo no soy el que tú pensabas y es completamente narcisista y es doloroso. Hay dos caminos: pueden sobrellevarse y formar una pareja vincular o llegar a no querer a este otro como otro, y estas rabias pueden llevar a conductas violentas” cuenta la Mónica.

Además agrega que “cuando se constituye la pareja está este péndulo constante entre enamoramiento y desenamoramiento. Se puede lograr una nueva construcción donde van a ver trabajos psíquicos permanentes que va a ser el lidiar con el deseo, con el poder y dominio, sistematización que es lo que cada uno entiende por ambos, y cada uno individualmente tiene sus propios ritmos”.

Finalmente, señaló que existen cuatro pilares para alcanzar un estado de pareja sana, estos son la pasión, la contención, la comunicación y los proyectos comunes.

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