Psicóloga Ana María Balbontín expuso sobre el diagnóstico diferencial entre el trastorno de personalidad límite y la depresión

La actividad fue convocada por la Escuela de Postgrado e Investigación de la Facultad de Psicología UDD, en el marco del proceso de admisión del Diplomado en Psicoterapia en Trastorno Límite de la personalidad, que inicia sus clases en agosto.

Santiago.- Con el objetivo de conocer las características diferenciales que poseen el trastorno límite de la personalidad (TLP) y la depresión, distintos profesionales asistieron a la conferencia dictada por la psicóloga y docente de la Facultad Ana María Balbontín, quien abordó en detalle las características de ambos trastornos, para poder precisar finalmente su diagnóstico y lograr hacer una correcta intervención en el paciente.

“Creemos que existe en este último tiempo una alta prevalencia del trastorno límite de la personalidad. Además, tal como los estudios lo señalan, existe una alta comorbilidad entre ambas patologías, y por ello mucha dificultad para hacer un diagnóstico diferencial”, expresó Ana María Salinas, Directora de los Diplomados en Psicología Clínica MPP.

En este sentido, una de las sugerencias dadas por la relatora de la conferencia fue el indagar más allá de la sintomatología depresiva, debido a que no existe una sola forma en que se manifieste, pues existe la posibilidad de que el paciente sienta ese síntoma en el minuto por algo que ocurrió de forma reciente.

“Las emociones tienen un sentido adaptativo y responden a las circunstancias donde uno vive. Es natural que alguien esté triste en ciertas situaciones o que esté menos motivado, esto representa una sintomatología depresiva en términos generales, y no una depresión propiamente tal”, aclaró Ana María Balbontín.

Asimismo, la docente señaló que hay personas que pueden tener los dos diagnósticos, personas que tengan un TLP y a la vez un trastorno del ánimo, depresión o bipolaridad. En tal caso hay que considerar que el trastorno de la personalidad siempre va a empeorar el pronóstico del tratamiento del trastorno del estado del ánimo.

“El que exista una comorbilidad significa que hay que hacerse cargo de ambas patologías, porque si uno se hace cargo, por ejemplo de la bipolaridad, y la trata farmacológicamente, son personas que puede que se estabilicen en su estado de ánimo en el mejor de los casos, pero el trastorno de personalidad va a seguir, van a seguir teniendo dificultades, van a seguir exponiéndose a los estresores, por lo tanto van a estar mucho más expuestos a tener crisis”, expresó Ana María.

Depresión mayor v/s depresión caracterológica

La psicóloga explicó que existe una depresión llamada caracterológica, propia del trastorno límite, que apunta a una sintomatología depresiva con reacciones y afectos depresivos, que responden más bien al funcionamiento de la personalidad que a un trastorno del estado del ánimo.

Entre este tipo de depresión y la depresión mayor radican ciertas características comunes y otras diferenciadoras que clasifican estas sintomatologías.

Entre las características comunes están: ánimo depresivo temprano y mantenido, sentimientos de poco valor y esperanza, necesidad de objetos (otros), dependencias de las relaciones y autoestima frágil.

Por un lado, la depresión mayor presenta sentimientos de culpa y remordimiento, retraimiento o agitación con sintomatología neurovegetativa (alteraciones en el peso, sexualidad, sueño, etc), suicidalidad, va a darse en un contexto de relaciones estables, preocupación por fallas y derrotas y son personas que van a recibir con gusto cuidados de otros, pero dentro de una historia de independencia.

En cambio la depresión caracterológica, tiene sentimientos de soledad y vacío, presenta mucha rabia y demanda, posee relaciones demandantes, hostiles y dependientes, gestos suicidas repetidos, mucha preocupación por las pérdidas y las emociones interpersonales, a diferencia de las fallas y derrotas de sí mismos, y va a ver por último una autosuficiente ilusoria.

“Es importante entender que hay ciertas formas de representación que se van a confundir y nosotros tenemos que hacernos cargo de estas diferencias. Uno debe hacer un diagnóstico que considere otras cosas además de lo evidente, y eso implica hacer entrevistas, escuchar el relato del paciente, explorar su vivencia, hacer preguntas y por tanto hacer un diagnóstico que implique distintos niveles”, agregó Ana María.

De esta manera, la conferencia permitió generar reflexión respecto a los contenidos más relevantes de la temática, brindando la posibilidad de que los asistentes hicieran preguntas y formaran diálogos con la expositora, otorgando un espacio final para conocer más sobre el Diplomado en Psicoterapia en Trastorno Límite de la personalidad, que inicia sus en Santiago clases el 23 de agosto del presente.

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