La Unidad de Terapia de Pareja revela nuevas técnicas respecto al proceso de dibujo relacional conjunto

El trabajo con análisis de patrones de manos reflejado en un video es algo nuevo dentro del mundo de la Psicología. Es por esto que  académicos de la UDD explican este proyecto según las pruebas clínicas realizadas.

Una nueva técnica terapéutica permitirá que las parejas traten sus problemas de forma lúdica y participativa, en la que podrán ver los problemas de una perspectiva distinta.  Se trata de las investigaciones que realizan el Psiquiatra Luis Tapia, Director de la Unidad de Integración en Terapia de Pareja de la Facultad de Psicología de la UDD y la Psicóloga, quien forma parte del mismo equipo, María Elisa Molina, quienes conjuntamente descubrieron que a través de la interacción que se genera haciendo el dibujo,  podrán tratar los conflictos existentes.

El trabajo con dibujo, actualmente,  se está evaluando en cuanto a su utilidad terapéutica, cuyo origen se centra en hallazgos de investigación, los que consisten en que uno de los elementos centrales de una psicoterapia tiene que ver en la diferenciación entre proceso y contenido. Éste último, es donde la pareja cuenta el problema y la situación, y el primero es cómo la pareja habla del problema, el cómo ocurren las cosas.

Esta técnica gráfica se ha usado bastante en Psicología, principalmente con niños, desde el diagnóstico más que desde la terapia. “También se suele usar en Terapia de familia, analizando los aspectos gráficos, entre contenido y proceso, lo que nosotros hacemos es no tomar tanto la perspectiva gráfica, sino que el proceso y a partir de ahí analizar el nosotros de la pareja”, enfatiza María Elisa Molina.

Los profesionales, con el fin de ir más allá en cuanto a este proyecto e investigaciones europeas realizadas por otros terapeutas, decidieron explorar modos alternativos de evaluar lo que ocurre en una pareja, con el fin de aumentar la densidad de los conocimientos que el terapeuta tenga respecto al problema. Al hacer estudios sobre los dibujos y analizar aprendizajes, se pueden distinguir dos tipos, las parejas que están desconectadas, es decir, cada uno dibuja en distintas partes de la hoja y las parejas que están muy fusionadas psicológicamente en donde dibujan juntos. Teóricamente se  encuentra un tercer tipo llamado integrado, donde hay dos partes en el dibujo, pero que están relacionadas e integradas de algún modo.
 
“La distinción entre dibujos fusionados e integrados es compleja, entonces para poder hacer esta diferenciación, se realiza un registro del proceso del dibujo a través de un  video, en el que sólo se hace un encuadre de las manos”, explicó Luis Tapia. Es así como descubrieron el proceso de “Dibujo Relacional Conjunto” más que el dibujo mismo, cuyo fin es ver cuál es el cuadro procesal que sigue la co-construcción de la pareja.

Esta técnica tiene dos formas de realizarse, puede ser en díadas, en donde luego de tener una sesión con ambos, se le pide a la pareja que en casa se graben dibujando lo que les parezca para que luego se evalúe, y las tríadas se realizan en una sesión, en donde se hace presente el terapeuta, pudiendo incidir en cómo la pareja “sociabiliza” a través de la ejecución del dibujo. En el caso de las díadas, en una segunda sesión la pareja ve el video y compara lo que vio con el dibujo, luego comienza una narrativa de la pareja, lo que conduciría a otro nivel de análisis.

Los patrones que se utilizan en las díadas son: simetrías, complementariedad, trabajo conjunto, influencia mutua. En el caso de las tríadas son otros patrones, como la exclusión, alianzas, coaliciones y tomas de distancia.

“Actualmente esto se realiza en forma de ensayos clínicos, ya que faltan algunos pasos y protocolos clínicos como también terapéuticos”, concluyó Tapia. Los estudios de este hallazgo se comenzaron a realizar hace 3 años, pero hasta el momento son pruebas clínicas ya que no hay aún una práctica terapéutica.

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